Vivimos en una gran paradoja: medio mundo se muere de hambre y el otro medio padece problemas de sobrepeso. ¿Qué falla en el mercado mundial de alimentos para que se produzca esta situación? ¿Qué parte de culpa tienen los grandes consorcios alimentarios y sus competitivas políticas comerciales? ¿Ayudan los Estados con su proteccionismo, subsidios y aranceles a paliar el problema, o al contrario contribuyen a agravarlo? ¿Serán innovaciones como los transgénicos la solución de estos males o traerán nuevos problemas todavía más inquietantes?En este libro valiente Luis de Sebastián indaga en las zonas más oscuras de la industria alimentaria, y propone soluciones a los problemas globales y a los problemas particulares del consumidor, desde cómo saber qué se consume a cómo luchar contra el sobrepeso con una dieta sana.La industria alimentaria al desnudo: ¿por qué medio mundo se muere de hambre y el otro medio padece problemas de sobrepeso?
21 abril 2009
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En la pg. 40 nos habla de un entorno "gestionado comercialmente". Comer ya no satisface simplemente una necesidad ni es una "fuente de placer", ni siquiera muchas veces un "acto social". Cada vez más es un simple acto comercial. El momento que el capital recurea la inversión para volver a invertir y obtener mayores beneficios.
ResponderEliminarLo pero es que sin percatarnos cambia nuestra propia conciencia de la realidad. El que trabaja en la industria alimentaria lo que quiere es trabajar, poco le importa que esté produciendo un alimento que empobrezca su calidad de vida y la de sus hijos. Se acaba trabajando contra lo que es la esencia del trabajo : satisfacer las necesidades de las personas.
Y cuando consumismos según el patrón descrito en el libro, también consumismos contra nosotros mismos.Alimentos que desnaturalizan los humbrales del placer, cantidades que exceden en mucho las necesidades y sin ningún miramiento por las relaciones que se dan frente a un plato de comida. En las ciudades no sólo hay un abuso del conche "individual", cada día más hay personas obligadas o habituadas a comer solas y corriendo.
Crreo que las formas de producir alimentos y de consumirlos que se están desarrollando nos alejan cada vez más de una sociedad refelxiva y humanizada.
Tras varios intentos de intentar escribir algo, quería ratifidarme en lo que comentas además opino que en la sociedad actual todo lo que nos rodea nos lleva a salvar tiempo de donde sea, para tener más tiempo libre y dedicarlo a lo que nos gusta. Un modo de poder obtener más tiempo libre es ahorrarlo en el tema de preparación de alimentos, como bien dice la página 38, se ha aumentado el número de calorías que consumimos fuera del hogar para minimizar los costes, el tiempo de compra y de preparación. Creo que lo erróneo es pensar que comer fuera de casa sale más barato, un ejemplo de ello es que ante el momento de crisis que vivimos hemos vuelto a llevar la comida hecha desde casa en fiambreras en lugar de comer fuera de casa.
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